Tu organización ya tiene algo muy valioso: personas, relaciones y una comunidad.
Salud Sin Fronteras aporta una propuesta educativa que puede integrarse a ese contexto para ayudar a las personas a comprender mejor la salud y desarrollar herramientas prácticas para cuidarla.
Trabajamos con organizaciones que desean promover el bienestar de sus miembros, familias, colaboradores o comunidades.
No todas las comunidades necesitan lo mismo. Por eso comenzamos escuchando y comprendiendo la necesidad.
Puede ser, por ejemplo:
La propuesta de "Salud sin Fronteras" puede adaptarse a las necesidades, objetivos y recursos de cada organización.
La propuesta puede desarrollarse con:
Iglesias: Programas de salud y bienestar para miembros, familias y comunidades.
Organizaciones comunitarias: Educación en salud adaptada a las necesidades de la comunidad.
Instituciones educativas: Actividades y programas de educación y promoción de la salud.
Empresas y grupos de trabajo: Experiencias educativas orientadas al bienestar y a hábitos saludables.
Familias y grupos organizados: Espacios de aprendizaje para desarrollar conocimientos y prácticas aplicables a la vida cotidiana.
La educación en salud funciona mejor cuando puede relacionarse con la realidad de las personas.
Por eso podemos considerar aspectos como: idioma, cultura, tamaño del grupo, horarios, modalidad, duración, espacio disponible y recursos.
El objetivo no es cambiar la identidad de la organización. Es aportar una herramienta educativa que pueda integrarse a lo que ya está haciendo.
¿Cómo comenzamos?
No necesitas tener definido todo el programa antes de contactarnos.
Conversamos. Conocemos tu organización, tu comunidad y la necesidad que deseas atender.
Identificamos: Definimos juntos el objetivo educativo y el público al que quieres llegar.
Proponemos: Presentamos la alternativa que consideramos más adecuada: actividad, taller, seminario, programa o recorrido.
Implementamos: Coordinamos fechas, modalidad, participantes y aspectos prácticos.
Evaluamos: Revisamos la experiencia y consideramos posibilidades de continuidad.
No es necesario comenzar con un proyecto grande.
Una organización puede comenzar con: una actividad, un taller, un programa, un recorrido educativo, una iniciativa continua de educación en salud.
El siguiente paso puede definirse después de conocer las necesidades y los resultados de cada etapa.
Cuéntanos qué estás buscando. No tienes que tener la solución definida. Empecemos por comprender la necesidad.